ActualidadNovedadesRegionales

UNA DE LAS PROCESADAS EN LA CAUSA DE SANACION EGIPCIA ROMPIO EL SILENCIO

Carolina Altamirano Relató Detalles del Sometimiento de Sari Merek y Criticó a la Justicia

Luego de haber salido en libertad y estar bajo procesamiento, con posibilidades de un sobreseimiento en febrero, una de las imputadas que padeció 16 meses de cárcel en la causa conocida como de los «sanadores egipcios» habló con la prensa y expuso detalles de como operaba la secta liderada por Aparicio Díaz, en la zona de las sierras cordobesas, y consideró que estuvo detenida injustamente porque era una víctima más del método de sometimiento del falso profeta.

La causa iniciada en 2020 tuvo una investigación hasta marzo de 2021 cuando se hicieron una decena de allanamientos y se detuvo a las primeras nueve  personas acusadas por una asociación ilícita, estafas y ejercicio ilegal de la psicología y estuvieron en prisión hasta julio de 2022 cuando el Juez Federal Hugo Vaca Narvaja tomó la causa y la caratuló como trata de personas  identificando al líder y su esposa como responsable de la organización delictiva y al resto como víctimas también de su proceder. Así recuperaron su libertad Carolina Altamirano oriunda de Mina Clavero, la huinquense Liliana Dariomerlo, Flavia Stefanich, Alejandra García, Noelia López y Maximiliano Isiksonas y siguieron detenidos Juan Aparicio Díaz, Rosa Benavídez, Laura Cannes,  Verónica Floridia,  Claudio Urtiaga, y Cristina Marcial.

Carolina Altamirano es una de las liberadas en julio y habló con la Revista riocuartense el Sur contando detalles de los padecimientos que le tocó vivir donde fue atrapada por la organización liderada por Aparicio Díaz, un uruguayo que se hacía llamar Licenciado Ahu Sari Merek y su esposa Laura Cannes. Altamirano acudió para aprender sobre medicina holística y fue haciendo las terapias propuestas por Díaz, que incluían viajes a Egipto, mientras iba ejerciendo un sometimiento psicológico, físico y sexual sobre su círculo mas próximo; «no quiero que esto le pase mas a nadie, estuvimos 16 meses en prisión y éramos víctimas también». La sede de la secta era en un campo cercano a Cura Brochero en plena sierra cordobesa que generaba escenarios de comunicación trascendental y sumó pequeñas construcciones referidas a Egipto y los faraones.

Estos son fragmentos de la entrevista de El Sur…

-Cualquiera que lee esta historia, lo primero que se pregunta es cómo puede ser que personas formadas hayan caído en las manos de este estafador. ¿Cómo lo explicarías?

Cuando uno acude a este tipo de terapias o a cualquier terapia, la persona está en un momento vulnerable. Y las está buscando por una inquietud de sanación, de búsqueda de crecimiento personal, de bienestar.

-De por sí, estás con la guardia baja. Por eso vas…

Claro. En mi caso, el primer vínculo fue por un interés netamente académico. Yo estaba estudiando psicología, y me inclinaba más por las terapias holísticas alternativas. El tema es que una vez que entrás, Aparicio se posiciona como un poseedor del conocimiento, como alguien superior, con mucho enigma también, dosificándote el conocimiento. Y ahí es que despierta ese interés. Y luego aprovecha cuando ve que estás pasando por un mal momento familiar, por ejemplo. En mi caso fue por una causa de violencia de género y maltrato psicológico. Entonces él me plantea y me promete toda una protección, pero al mismo tiempo empieza a captarme.

-Había una especie de terrorismo psicológico, ya que tomaba los que sus “pacientes” y seguidores le iban dando, para luego usarlo en su contra ¿Cómo lo hacía?

Él obtenía toda la información a través de las terapias. Al principio eran una sugerencia y después se tornaban obligatorias. En mi caso particular, fue bestial. Yo tengo una costumbre de escribir un diario íntimo, desde los 12 años. En un momento me dijo que le prestara ese material, porque quería saber qué grado de conciencia tenía yo sobre lo que había sido él en mi vida. Con eso generó una estructura de manipulación tremenda, porque se apoderó no solo desde mi presente, sino de mi pasado. Y empezó a posicionarse dentro de mi historia. Todo éxito posible, todo bienestar de mi vida se lo debía a él. Y viceversa.

-¿De qué manera los líderes de esta secta afectaron tu vida familiar?

De una manera espantosa. En uno de los viajes a Egipto, me llaman aparte Álvaro y Carolina Cannes, t empiezan a decirme que estaban preocupados por mí, porque yo tenía una disociación tan grande que podía terminar internada en el neuro. Y que ellos estaban dispuestos a ayudarme, pero para eso debía asumir el compromiso de estudiar más y de hacer terapia cada semana. Después Álvaro me indica que por ser yo una maestra de su escuela iba a hacer una excepción y me iba a contar la terapia de mi pareja, ya que “tenía que salvarme”. Así me convence que mi pareja maltrataba a mis hijos a escondidas, y que a causa de mi locura tenía pensado quitarme a F. Y que permanecía a mi lado para usarme, ya que lo único que le gustaba de mí era el sexo. Con eso me aterrorizaba, y me decía que según la lectura de vidas pasadas que me había hecho, a mí nadie me cuidaba porque yo tenía como destino ser sacrificada.

-¿Eso que hacían con vos, era un método también con el resto?

Sí. Pero sólo después nos dimos cuenta, cuando pudimos hablar entre nosotros, porque nos mantuvo siempre en situación de aislamiento e incluso con mucha falsa información, que generaba disputas y resentimientos entre unos y otros… Había sanciones muy fuertes para aquéllos que generaban algún tipo de vínculo. ///////////

Carolina Altamirano reveló detalles de como funcionaba la secta del sanador egipcio Sari Merek.

En la cárcel tuviste un momento terrible, cuando quisiste quitarte la vida. ¿Qué fue lo que pasó?

Hay algo que por ahí no se visibiliza ni se tiene en cuenta en los encarcelamientos, que son las víctimas secundarias, que son nuestras familias y en particular nuestros hijos. A ocho meses de estar detenida aún no me habían realizado las pericias psicológicas. Y en una visita de mi hijo menor, me dijo que antes que seguir viéndome en la cárcel, prefería quitarse la vida. Yo realmente vi que mi vida no tenía más sentido y que mis hijos estaban sufriendo demasiado, y que yo ya no lo toleraba más. Y los tiempos de la justicia era tan largos, que en ese momento lo que pensé es que mis hijos iban a superar un duelo más rápido que esta tortura.

-Una situación límite…

Sí. Entonces fui trasladada al Neuropsiquiátrico, donde realmente después de haber estado presa, fue como tener vacaciones. Una institución médica donde te tratan con respeto, con dignidad. Ahí me pusieron en contacto otra vez con esto de estar viva.

-¿Te salvaron la vida?

Claro. Es que vivir en la cárcel no es vida. La gente no sabe lo que es estar en la cárcel, que encima está llena de personas inocentes esperando un proceso.

En otro de tus textos comentás que te indujeron a mantener relaciones con alguien elegido por ellos. No hacen falta detalles, pero ¿qué fue lo que pasó?

Lo contesto en general, porque no es la intención exponer mi intimidad ni la de nadie.

-Por su puesto.

En general, Aparicio iba transmitiendo un concepto de que las parejas las tenía que armar él. Otorgar la bendición y realizar una especie de limpieza de karma, para purificarnos. De la misma manera que destruía casi todos los vínculos familiares, también formaba las parejas. Y explotaba una parte muy morbosa que era obtener información sobre la sexualidad. Era una herramienta tremenda, porque después te exponía delante de clases con 50 personas. Te liquidaba.

-En un escrito detallaste lo siguiente: “La esclavitud que imponía terminó sometiendo a algunas de mis compañeras a ser sus juguetes sexuales”. ¿Qué más podés contar sobre esto?

Yo puedo contar que leí los escritos de M.I. (NdR: reservamos la identidad porque es otra de las víctimas). Son escalofriantes. Sobre lo que tuvo que soportar, y sobre el hecho de que Aparicio elegía a las chicas para que subieran a su habitación. También que no la veía bien a N.L. (ídem). Cuando me dijeron que ellos tenían una relación amorosa, yo no lo podía creer. Es una chica muy joven. Yo la conocía a ella y a su familia. Y no le veía bien, la veía enferma. Estaba cada vez peor. Siempre descompuesta, siempre al borde del desmayo, siempre tirada en una cama.  //////////////////////////////////////////

En febrero los imputados liberados  esperan un sobreseimiento mientras las acusaciones contra Aparicio Díaz ahora incluyeron otras imputaciones como abuso sexual con acceso carnal agravado por ser ministro de culto, reducción a la servidumbre, coacción y amenazas, estafas y asociación ilícita. Altamirano siempre planteó que también fueron víctimas y tuvo un intento de suicidio luego que  uno de sus hijos la visitara en la cárcel de Bouwer.

El falso profeta Sari Merek captaba seguidores por cuestiones alternativas luego los iba incorporando a su círculo mas allegado para sacarles dinero, utilizarlos en la extensión de su falsa profecía egipcia y poderes de sanación mientras que aprovechó la pandemia para asegurar que el mundo se terminaba tenían que estar preparados para matar o sobrevivir. Así sumaba médicos, psicólogos, enfermeros, abogados, arquitectos y otros profesionales a sus expediciones a Egipto donde consolidaba su sometimiento con el liderazgo permanente y un gran conocimiento de la cultura faraónica.

Mientras tanto se enriqueció y sumó una decena de propiedades, autos, dinero y bienes que les iba sacando a sus fanáticos y ahora han sido embargados por la justicia. Carolina Altamirano sobrevivió a esta experiencia y planteó que fue una dolorosa experiencia donde tuvo responsabilidad pero no estaba en condiciones de discernir ni dominar sus actos ante semejante sometimiento.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba